Una hermana de Jesús.

Algunos dicen que no eres tan bonita… esos no entienden de belleza.
Algunos no se dignan a entrar a rezarte… cuando están en apuros son los primeros en estar a tus pies.
Algunos dicen que queremos ser especiales, no queremos, los somos.
A todos aquellos que no entienden y en algunas ocasiones no respetan nuestras costumbres, nuestra historia, aquellos que critican el llevar la horquilla, en vez de molía, en ir con faroles, en vez de cirios, el llevar capuz, en vez de capirote.
A todos os invitaría a pasar por Cristina, que entraráis en San Juan de Letrán, que por un momento se detuvieran en ver los ojos traspasados de Nuestra Madre, en besar el pie descalzo del Nazareno, en contemplar la alegría del joven Juanillo, al mirarlos por un momento, tal vez os pase como me pasó a mí. Hace tres años tuve las respuestas a tantas preguntas que me invadían en la Noche de Jesús, hace tres años me hice hermana de Jesús y entonces comprendí por que ser del Nazareno es ser especial. 
“Una Hermana de Jesús”